En esta jornada se abordaron la reparación y refuerzo de estructuras de hormigón armado dañadas por acciones sísmicas mediante materiales FRP (Poliméricos Reforzados con Fibras), sistema que también se puede emplear para refuerzos de estructuras dañadas por corrosión o por otros motivos. Tras el sismo de Lorca del 2011, se han realizado numerosas intervenciones con materiales FRP, y parte de esa experiencia es la que se trasladó a esta jornada. Además se realizó una demostración práctica de refuerzo de un nudo frente a sismo con FRP, para que se pueda conocer en detalle el proceso y los materiales que se emplean.

Adjuntamos además del vídeo, la presentación que se proyectó durante la jornada  y dos artículos técnicos sobre este tema redactados por el ponente, Javier Yuste. 

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Sistemas de protección pasiva contra incendios en la edificación. Conceptos generales y clasificación
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Sistemas de protección pasiva contra incendios en la edificación. Conceptos generales y clasificación

Materiales y sistemas constructivos El Comité de Productos de Protección Pasiva de TECNIFUEGO-AESPI presenta la nueva Guía “Sistemas de protección pasiva contra incendios en la edificación. Conceptos generales y clasificación”. Se trata de un trabajo muy completo y detallado de los equipos y sistemas que se utilizan en la protección pasiva contra incendios de los edificios. Ha sido desarrollado por las empresas que participan en el Comité durante años y que ahora los profesionales y usuarios: arquitectos, ingenieros e instaladores podrán consultar de manera gratuita. El documento, que es el primero de estas características que se hace en España, facilita y aporta conocimientos sobre los diferentes sistemas de Protección Pasiva Contra Incendios (PPCI) vinculados estrictamente con el mantenimiento de la sectorización de incendio y con la protección estructural contra el fuego en la edificación. La intención, al poner a disposición este trabajo arduo elaborado por expertos, es que todos los agentes de la edificación implicados en el proyecto, fabricación, suministro, instalación, construcción, mantenimiento, inspección y control de dichos sistemas puedan contar con un marco de referencia común a la hora de interactuar entre sí. La Guía incluye las características principales de los siguientes sistemas de PPCI: 1) Protección estructural contra el fuego. 2) Puertas cortafuego. 3) Cierres cortafuego para aberturas. 4) Compuertas cortafuego. 5) Paredes y forjados resistentes al fuego. 6) Falsos techos y membranas resistentes al fuego. 7) Sistemas de acristalamiento resistentes al fuego. 8) Cortinas cortafuego. 9) Barreras resistentes al fuego en cavidades. 10) Sellados resistentes al fuego. 11) Sellados resistentes al fuego de pasos de instalaciones. 12) Conductos. 13) Franjas. 14) Otros sistemas de PPCI. Se puede descargar la guía gratuitamente previa inscripción en la web: www.tecnifuego-aespi.org

Cartillas de Obra de Fachadas
  • 4 ene. 2016

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Seguridad y salud Materiales y sistemas constructivos Nueva construcción Este Documento Reconocido consta de trece cartillas de obra de fachadas, siete de las cuales son fachadas cuya hoja principal es de ladrillo y seis de bloque. Los contenidos de cada una de las cartillas se organiza del siguiente modo. Primero se incluye un apartado de identificación del elemento, donde se reconoce cada uno de los componentes que la integran. En el siguiente apartado se dan las indicaciones que hay que seguir a la hora de construir la fachada. Por último se relacionan las medidas de seguridad y salud a tener en cuenta durante la puesta en obra. Cartillas de Obra de Fachadas FC 01 Fachada de ladrillo cara vista,sin cámara de aire,con aislamiento por el interior FC 02 Fachada de ladrillo cara vista,con cámara de aire ventilada,con aislamiento por el interior FC 03 Fachada de ladrillo con revestimiento continuo sin cámara de aire,con aislamiento por el exterior FC 04 Fachada de ladrillo con revestimiento continuo,sin cámara de aire, con aislamiento por el interior FC 05 Fachada de ladrillo con revestimiento continuo con cámara de aire ventilada, con aislamiento por el interior FC 06 Fachada de ladrillo revestido con aplacado, con cámara de aire ventilada, con aislamiento por el exterior FC 07 Fachada de ladrillo revestido con aplacado, con cámara de aire ventilada, con aislamiento por el interior FC 08 Fachada de bloque visto, con cámara de aire ventilada, con aislamiento por el interior FC 09 Fachada de bloque con revestimiento continuo, sin cámara de aire, con aislamiento por el exterior FC 10 Fachada de bloque con revestimiento continuo, sin cámara de aire, con aislamiento por el interior FC 11 Fachada de bloque con revestimiento continuo, con cámara de aire ventilada, con aislamiento por el interior FC 12 Fachada de bloque revestido con aplacado, con cámara de aire ventilada, con aislamiento por el exterior FC 13 Fachada de bloque revestido con aplacado, con cámara de aire ventilada, con aislamiento por el interior Ver en la fuente original.

Adhesivos y materiales de rejuntado
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Materiales y sistemas constructivos El patrimonio arquitectónico español posee una riquísima representación de recubrimientos cerámicos, que se extiende desde el siglo X hasta nuestros días. Una parte importante de ese patrimonio cerámico de nuestra arquitectura, en especial alicatados y cubiertas de teja vidriada, ha soportado con dignidad el paso del tiempo, sin desprendimientos o pérdida de sus atributos formales. Las causas de tan dilatada longevidad hay que buscarlas en el tipo de arquitectura que se practicaba, se edificaba en largos períodos de tiempo y, en consecuencia, los recubrimientos cerámicos se asentaban sobre soportes de una asegurada estabilidad. Las superficies de colocación eran también estables y compatibles con el mortero de cal que, a su vez, a través de composiciones experimentadas por los maestros alarifes con las mejores arenas de aluvión, daba adherencia y una cierta deformabilidad al sistema. La adherencia ha sido siempre de tipo mecánico, con una superficie de colocación texturada y porosa, y unas baldosas cerámicas también porosas (con capacidad de absorción de agua superior al 12 %) y reverso texturado (conformación manual en estado plástico). Además, el formato de la baldosa pocas veces superaban los 625 cm2 hasta bien avanzado el siglo XX, con lo que las tensiones de cizalladura en la unión adhesiva eran reducidas. En los solados, la colocación al tendido se remonta a la noche de los tiempos, incluso previendo el drenaje y la contención del remonte de humedad a base de escombros de cerámica, en solerías a ras de suelo o espacios en contacto con el exterior, especialmente en claustros. Se trataba de una pavimentación flotante que, aun con deformaciones, tenía un buen comportamiento incluso sobre forjados apoyados en vigas de madera. Desde la progresiva difusión de la patente de Aspin (Portland, Reino Unido, 1824), la formulación de hormigones y morteros desaloja la cal como aglomerante, sustituyéndola por el cemento industrial. Se gana en resistencia mecánica en general y especialmente a la compresión, pero se incrementa la rigidez del sistema. Su mejor comportamiento frente al agua y la humedad contribuye asimismo a la sustitución. Por otra parte, la edificación evolucionó también hacia métodos constructivos industriales que, a partir de la segunda mitad del siglo XX, se complementan con la adopción de nuevos materiales. Esta evolución trae consigo la progresiva reducción de los tiempos de entrega en la fase de acabados hasta desembocar en estructuras y elementos constructivos de elevada inestabilidad dimensional, bien por las características intrínsecas de los materiales, bien por no haberse completado el proceso de hidratación de los aglomerados de cemento. Ver en la fuente original.